martes, 8 de mayo de 2018

QUE SE CALIENTE LA RAZA... ¡PERO NO TANTO!

No nos engañemos amable lector; el dos de julio, un día después de las elecciones, México seguirá funcionando igual gane quien gane porque ningún candidato, y aquí me perdonan los de morena (si quieren y si no no me perdonen al cabo me vale), nadie nos va a venir a traer la comedera a la casa. Si eso cambiara con la llegada de un nuevo presidente al país, ya seríamos todos ricos desde 1821; lamentablemente, muchos no lo entienden así y endiosados por un candidato que les promete comer sin trabajar, andan dividiendo a la sociedad.

Hace algunos días, vino un chavo repartiendo periódicos del partido MOVIMIENTO REGENERACIÓN NACIONAL (MORENA), y al ofrecérmelo le dije que no. Eso bastó para que aquel mozalbete se fuera enojado de mi casa, como si al decirle que "no" le hubiera recordado a su madre. Ahora bien… ¿Por qué dije que no quería su periodiquito? Pues porque MORENA es un partido cuyo proyecto de país no me convence. Han de disculparme morenos y prietos, pero Andrés Manuel no me convence y como mexicano tengo el derecho de no comulgar con sus ideas; sin embargo, no comulgar con las ideas del viejillo loco del Peje, para sus seguidores es como escupir la imagen de Cristo crucificado. No sé qué se creen esos idiotas para pensar que todo aquel que no piensa igual que ellos es "malo", "está vendido" o es "un pendejo". A mí la verdad, lo que piensen de mí los simpatizantes del viejillo me vale madre. Lo que sí les digo y sépanlo de una vez: Aunque mi libre forma de pensar les ofenda, para mí, el Peje no es un dios; y lejos de parecerme una persona inteligente y coherente, más bien me parece un revoltoso, demagogo y populista que aprovecha la situación del pobre para subir al poder, prometiendo cosas que no puede ni va a cumplir.

Lo que sí llama poderosamente mi atención, es la división que los morenistas están haciendo en nuestra sociedad. Ya tengo reportes incluso de familiares que se han dejado de hablar, nomás porque uno de ellos piensa que Andrés Manuel es la "salvación para México" y el otro no. Ambos tienen derecho a pensar lo que quieran, pero a lo que no hay derecho es a dividir; y esta gente morenista no se pone a pensar que gane quien gane, después del primero de Julio el señor de la tienda de la esquina, que probablemente piensa diferente que Yo, tendrá que seguir vendiendo y Yo tendré que seguirle comprando porque este mundo funciona así. Nuestra familia, aunque vote por quien vote, seguirá siendo nuestra familia y eso no lo va a venir a cambiar ningún partido. Mis amigos, seguirán siendo mis amigos voten por quien voten y gane quien gane, y eso no lo pienso cambiar por nada. Esa visión que tiene Andrés Manuel de dividir al país en "buenos" y "malos", en este mundo, hecho para que vivamos en sociedad, nomás no funciona y píntenmelo como quieran. ¡No funciona!

Señores simpatizantes de MORENA: Ese mismo derecho que ustedes tienen de soñar que comen sin trabajar y viven bien a expensas del erario público, es el mismo que Yo, y que los demás que piensan como Yo tenemos de creer en el proyecto que nos guste, nos acomode o nos convenga; al fin y al cabo que para eso vivimos (todavía) en un país libre y democrático. Dejen de dividir a la sociedad, y pónganse a hacer algo productivo en vez de andar de ninis. WhatsApp: +523221911089.

    

jueves, 3 de mayo de 2018

¿CUÁNTA RAZÓN TIENE EL BRONCO?

Lo dijo en el debate: "Hay que mocharle las manos a los corruptos". Lo dijo así, abiertamente y sin tapujos, aunque por ganar la atención del electorado y no por otra cosa; sin embargo, es importante preguntarnos… ¿Qué tanto hay de razón en lo que propone?

Las civilizaciones antiguas como EGIPTO, BABILONIA, los MEDOS y los PERSAS, roma, etc. Tenían castigos bárbaros para quienes se brincaban las leyes, pero tenían también un indiscutible control sobre la sociedad que gobernaban; y las leyes, si bien surgían por la necesidad de sancionar los arrebatos de la condición humana, sí servían para lo que eran. ¿Qué pasa hoy en día? Que a diferencia de aquellos, nuestro LEGISLATIVO crea leyes para calmar a las masas; pero no con el propósito de mejorar la raza, sino de ganar simpatías como siempre lo he asegurado en este espacio. ¿Hay mucho lavado de dinero? Pues creamos una ley contra el lavado de dinero y listo. ¿Hay mucho secuestro? ¡Pues hay qué crear una LEY ANTISECUESTRO! Si nuestros flamantes diputados fueran más inteligentes, lo que harían es asegurar que las leyes ya existentes se cumplan, y de paso quitarle ese poder endemoniado al MINISTERIO PÚBLICO para que no tenga la oportunidad de corromperse en ningún caso, y para que las denuncias por lavado prosperen. Pero no; en vez de eso, prefieren calmar al pueblo anunciando que crearon una ley más, la cuál los delincuentes se van a pasar por en medio de las piernas como se pasan las otras.

Ciertísimo es que en los tiempos antiguos, al ladrón se le cortaban las manos y es de aceptarse también que no sería un espectáculo muy agradable; pero de eso a lo que se hace con el ladrón hoy, mil veces preferiría lo otro. Porque hoy, al ladrón se le castiga según lo que haya robado. Si se robó unas papas en la tienda le dan cinco años de cárcel; pero si se robó algunos millones de pesos lo hacen diputado, senador, alcalde, regidor… Bueno, hasta PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA si fuera posible. Y es que nuestros gobernantes, sean del partido que sean, no solo perdieron la vergüenza y la dignidad; también perdieron el rumbo. Hoy se crean y se derogan leyes a conveniencia política, pero cuando se trata de fajarse los pantalones ante una problemática real en nuestra sociedad, descubrimos que tenemos en las curules a un montón de maricones a los que les faltan tanates para tomar decisiones a la hora de las soluciones, porque temen lo que de ellos vaya a pensarse. Antes de promover cualquier ley o disposición, lo que analizan es la posible reacción de los medios en vez de pensar en las mejorías del pueblo. De modo que cuando andan con las calenturas de campaña nos prometen un país mejor pero pues luego Yo me pregunto: ¿Con esa jotería legislativa cómo?

Por eso es que a mí, amable lector, la propuesta del Bronco no me suena descabellada; es parte del hartazgo que la ciudadanía carga desde hace ya muchos años por las injusticias que se cometen incluso en instituciones que deberían ser justas; lo malo es que somos un país tan corrupto (y aquí hablo de gobernantes y gobernados no nos hagamos) que lo que haríamos sería cortarle las manos,     no al ladrón, sino al que nos convenga que no las tenga. WhatsApp: +523221911089.


martes, 1 de mayo de 2018

ARISTÓTELES: ¿IDIOTA O TRAIDOR?

Si alguna duda quedaba de que el Gobernador Aristóteles Sandoval había entregado el Estado de Jalisco en manos de Movimiento Ciudadano, con el asunto UBER queda más que claro; lo lamentable del caso es que mientras Él pretende congraciarse con los taxistas, pierde al pueblo que para nada simpatiza con las sucias acciones que el pasado viernes, en complicidad con la Secretaría de Movilidad, cometieron impunemente perjudicando el bolsillo del pueblo. ¿Qué fue lo que sucedió?

Bueno amable lector, usted ya lo sabe; lo que sucedió fue que los amarillos, todavía ardidos porque la gente prefiere viajar cómodamente y sin groserías como las que muchos taxistas le hacen al vallartense y al turista, urdieron junto con la Secretaría de Movilidad, una cochina y tramposa marranada que para nada les devolverá la simpatía de la gente. Puestos de acuerdo con el Gobierno del Estado como les decía, los vulgares, ladrones y mal educados taxistas (junto con agentes de tránsito) se juntaron y todos pidieron servicio a UBER para que los llevara al Centro de Convenciones; ahí ya se encontraba personal de la Secretaría de Movilidad que, sin justificación alguna, se llevaban los carros además de ponerles multas exorbitantes. ¿Por qué lo hicieron? Las razones de los taxistas afiliados hasta el pasado viernes a la CTM las conocemos bien; no se sintieron apoyados y fueron a ofrecerle las nalgas a algún otro político o sindicato que, por agarrar los votos de los ingenuos amarillos, accedió a esta jugada. Lo que aún no me explico es por qué el Gobierno del Estado, viendo que el PRI no está en las preferencias del pueblo, insiste, y perdone usted que se lo diga de esta manera, en hacer pendejada tras pendejada para que Movimiento Ciudadano capitalice a la gente molesta y que está en contra de que los taxistas sigan tratándonos como ciudadanos de segunda.

Porque no crean ustedes, grandes señorones del PRI, que estas acciones tan torpes e infames no bañan de porquería a las campañas y candidatos locales. A mí crucifíquenme si así lo determinan después de leer mi opinión, porque al cabo desde la cruz les sigo gritando lo que pienso; pero la gente no está contenta ni está de acuerdo con todo esto, y está pendiente de cómo se comportan para dar el voto. Y además les digo otra cosa, y se las sostengo ante quien quieran: El Gobernador Aristóteles, o es un idiota o es un traidor, y en ambos casos hay que pararle el carro. En realidad debieron parárselo desde mucho antes; pero las cochinas formas políticas no lo permiten. ¿Verdad?

Por supuesto que a los taxistas también les están viendo la cara de lo que la tienen, porque una vez que pasen las elecciones, UBER volverá a trabajar con normalidad y esto por una sencilla razón: Los políticos que ahora dicen defenderlos a capa y espada, también son dueños de carros UBER. Ahorita hacen como que los apoyan porque quieren ganar los votos; pero nomás déjenselo al tiempo y verán cómo vuelven a sufrirla. WhatsApp: +523221911089.

        

martes, 24 de abril de 2018

¿Y QUIÉN GANÓ EL DEBATE?

    Los priistas, puesto que soy priista a mucha honra, esperarán que grite a los cuatro vientos que el debate del domingo lo ganó Meade; sin embargo, vamos a hablarnos con la verdad, dejando preferencias por cualquier partido. Lo que voy a decir, lo decía desde el día del debate en el grupo de WhatsApp del Bastonazo y no se lo copié a nadie porque tengo mi propia forma de pensar, les guste o no a los políticos; y lo que dije fue lo siguiente:

En el debate entre los candidatos, tuvimos un bronco que trataba de sobrevivir incluso echando mano de los extremos (por esto de "mocharle la mano a los corruptos"); una Margarita que no paraba de tirarle a la amnistía de Andrés Manuel y de defender lo hecho por su esposo Felipe Calderón; un Andrés Manuel lento, aburrido por ser tan repetitivo y que teniendo el tiempo para replicar, dejó escapar la oportunidad por no saber qué contestar a los cuestionamientos de otros candidatos; un José Antonio Meade que si bien tiene buenas propuestas (las mejores creo Yo), necesita decirlas en palabras de a centavo para que el pueblo las entienda y dejar de ser tan intelectual; y un Ricardo Anaya muy combativo y bastante preparado para debatir (lo cual no significa que sea el mejor para presidente). Pero… ¿Quién es el que trae las mejores propuestas? En mi opinión, es José Antonio Meade. ¿Y por qué? ¿Porque soy priista? No amable lector; porque me gustan. Pero el problema es que mientras que algunos las entendemos, la mayoría se queda en ceros cuando lo oye hablar. Me explico:

Cuando escuché a Meade en el debate, pensé por un momento que nos encontrábamos en la escuelita y que se trataba de ver quién era el niño genio del salón. No sé cómo sus asesores no le han explicado que no se trata de filosofar con estúpidos intelectuales; sino de ganarse al pueblo aprovechando la gran proyección que da un debate en cadena nacional, hablando de las propuestas en lenguaje más coloquial y no como si fuera filósofo de café elegante. Si usted, amable lector, piensa que estoy exagerando, nomás acuérdese cómo fue que Fox llegó a la presidencia y el Bronco al gobierno de Nuevo León. Pero José Antonio Meade parecía más bien el niño bonito que quiere sacar la mejor nota para llevársela a "su papi", y así, según mi humilde forma de percibir las cosas, no se gana una elección.

Por tanto, a la pregunta de quién ganó el debate, y a diferencia de noticieros paleros y seguidores fanáticos de cualquier candidato, debo decir que la respuesta dependerá del cristal con que se mire; pero una cosa sí quiero advertir: El político, aunque sin mentirle al pueblo como miente Andrés Manuel, debe ganárselo por todos los medios. Si José Antonio Meade, que es por quien Yo voy a votar, no cambia su forma de decir las cosas y comienza a conectar con el pueblo, de nada le servirá ser el que, según Yo, tiene las mejores propuestas. El candidato debe dejar su postura de "niño genio" (nerd) y hablarle al pueblo como habla el pueblo. Aunque los intelectuales también votan, no estamos en ninguna aburrida fiesta de intelectuales, ni en algún evento de la universidad; estamos en campaña.

Ya rescataré más de las propuestas de los candidatos; por lo pronto, esa es la única observación que puedo hacer sobre el mentado debate y sobre mi candidato, pues el buen juez por su casa empieza aunque a algunos correligionarios míos les hago tronar las tripas porque a veces soy más revolucionario que institucional. ¡Y pues ni modo! Si no les pareció, pues de todos modos Desayúnenselo y nos leemos mañana. Ah, igual de crítico voy a ser cuando haya debate entre los         candidatos a la alcaldía de Vallarta; se los digo por si estaban con pendiente. WhatsApp: 5213221911089.


martes, 17 de abril de 2018

¿INCLUSIÓN O CLIENTELISMO?

Mujeres, jotos, personas con discapacidad… Todos han mal interpretado la tan llevada y traída "inclusión", creyendo tontamente que la planilla que traiga gente de estos sectores se preocupa realmente por ellos. Esto ha dado pie a que personas con discapacidad que ya están desde hace tiempo en el Movimiento Ciudadano, hayan jugado, y sigan jugando con la esperanza de mucha gente que quiere salir adelante.

En días pasados, hubo un par de mujeres débiles visuales que desde Tlajomulco de Zúñiga alebrestaron a muchas personas con discapacidad. ¿Cómo lo hicieron? Vea usted la creatividad que tenían, y siguen teniendo este par de embusteras. Publicaron varios anuncios en Facebook, en los que solicitaban trabajadores con discapacidad y les ofrecían, además de un buen sueldo, todas las prestaciones de ley, y aseguraban que esta empresa tenía presencia en todo el Estado de Jalisco. Cuando la gente llamaba, ellas les decían que ya el puesto estaba ocupado pero que había otro proyecto en el que podrían participar. Era entonces cuando les invitaban a unirse a Movimiento Ciudadano, prometiéndoles que si se unían al proyecto de Alfaro, habría regidurías y direcciones para todos los discapacitados que hicieran talacha política en cualquier parte de Jalisco donde vivieran. Según esto, en todos los ayuntamientos donde ganara el MC, ciegos, cojos, mancos, sordos y mudos, conformarían el nuevo Cabildo, y esto en todo el Estado de Jalisco.

Esta mentira, como es lógico, también vino a alebrestar a muchos discapacitados de Puerto Vallarta que finalmente, al quedar todo repartido, se quedaron como el chinito: "Nomás milando". Y es que si los jalones de greñas estuvieron pesados entre quienes ya militaban en el MC, imagínense ustedes si pensarían siquiera en incluir a personas con discapacidad sin militancia en cargos tan altos. ¡Impensable! Esa mentira solo pudo venir de un partido que ha vivido siempre aprovechándose de la necesidad, y por qué no decirlo, también de la mediocridad y conformismo del pobre.

Así que, amigos con discapacidad, jotos, mujeres y locas feministas, entre otros grupos que quieren ser incluidos, entiendan algo: La inclusión, y esto también va parejo para todos los partidos, no es solo incluir gente en la planilla; es, además, tener propuestas serias, ciertas, posibles y viables, que permitan la integración de los sectores vulnerables. Aquel que no tenga nada planeado, ni venga a pedirme el voto. WhatsApp: 5213221911089.


miércoles, 4 de abril de 2018

¿CÓMO RECONOZCO A UN BUEN ABOGADO?

Cuando me llega un nuevo asunto legal me emociono; me siento desafiado por el nuevo reto que implica el caso, cualquiera que este sea; pero reconozco que para la persona que busca mis servicios las cosas son muy diferentes.

 

En la facultad de Derecho nunca se enseña cuánto puede la honrosa profesión de abogado ayudar al prójimo. Cierto que tenemos que cobrar porque de algo tenemos que sacar para comer y vivir; pero a lo que me refiero es a que además podemos hacer que nuestros clientes se sientan confiados con nuestros servicios y a veces, aunque muchos abogados no lo hagan, tenemos que ser medio psicólogos, consejeros, confidentes como los médicos y los ministros de culto. "¿Y eso para qué?" Me preguntará alguno. Pues Estar implicado en un juicio, amable lector, quita el sueño y la tranquilidad; el desgaste es físico, emocional y económico, y para colmo de males, la justicia es lenta y alarga más la agonía. ¿Se imagina cómo se sienten nuestros clientes?

 

Supe de una universidad en Puerto Vallarta que, para "sensibilizar" a los estudiantes de Derecho, los envía a hacer limpieza a escuelas jodidas bajo amenaza de perder puntos, o incluso hasta de reprobar la materia si no van; pero eso, lejos de sensibilizar como las "súper inteligentísimas" docentes de esta escuela creen, lo que provoca es un odio por parte del estudiantado hacia todo lo que se llame "altruismo". En mi opinión, en vez de eso, debemos enseñar al futuro abogado a escuchar, y ponerse en los zapatos del cliente para que así pueda comprender y atender mejor a todo aquel que contrate sus servicios. Eso es, y no lo otro, lo que nos hace mejores abogados que los demás.

 

No es que intente hacer de nuestros futuros abogados unas madres de la caridad; lo que intento decir es que  el dinero es un medio, no un fin; así que la mentalidad de un buen abogado es primero servir, y poder intercambiar ese excelente servicio por una buena cantidad de dinero. ¡Porque realmente no es malo cobrar bien! Pero para eso hay que servir bien. El abogado común y corriente lo que quiere es el dinero, y ya después medio sirve al cliente; y digo "medio sirve", porque si bien es cierto que hace lo que debe hacer (cuando lo hace por supuesto), también es cierto que nunca ve su profesión como un medio de intercambio, sino como una máquina de hacer dinero y recuerden: Una máquina no sufre cuando sangra al pueblo. Por eso, porque la mayoría de abogados son máquinas y no humanos al servicio de humanos, es que hoy en día la gente nos tiene por "ladrones", "corruptos" y "tranzas".

 

¿Y entonces cómo reconozco a un buen abogado para poder confiar en Él? Pues muy sencillo: Si no ejerce para servir, no sirve para ejercer.  La ley del éxito en la profesión es el servicio; cuánta falta nos hace entenderlo, y hacérselo entender a los que ahora se preparan en la universidad. WhatsApp: +52 322 191 10 89.


miércoles, 21 de marzo de 2018

MATRIMONIO: SE CELEBRA EN EL CIELO; PERO SE RESUELVE EN LOS TRIBUNALES

Ya se le hizo costumbre a mi red descomponerse, amable lector, y no me gusta ir a los cafés a escribir esta columna porque la gente me ve y más que verme, siempre mira a la pantalla de mi computadora para ver si estoy escribiendo bien. Eso incomoda, y por eso no había escrito hasta que mi red fuera reparada. Ofrezco una disculpa a los lectores de este diario y por supuesto, también a la familia García Colín que me da la oportunidad de llegar hasta usted con mis opiniones y comentarios desde hace once años que por cierto, hoy se cumplen. Hablemos ahora de algo muy interesante.

 

MATRIMONIO: SE CELEBRA EN EL CIELO; PERO SE RESUELVE EN LOS TRIBUNALES

 

Las telenovelas mexicanas nos meten por donde nos quepa la idea de que "todo es color de rosa" y que los matrimonios duran para siempre; la triste realidad, sin embargo, es que ya son muy pocos los matrimonios que alcanzan los cinco años y en ese orden de ideas, es mejor prepararse para el golpe patrimonial que representará el divorcio. A medida que pasan los años, la sociedad mexicana pierde sus valores y se vuelve fría y calculadora; en la escuela nunca, ni siquiera en los Estados Unidos donde estudié la preparatoria, se ocupan de enseñar al individuo a defender su patrimonio. En Jalisco, y creo que en toda la república, cuando una pareja se casa se da por sentado que lo hacen por lo que la gente entiende como "bienes mancomunados"; o sea, que en caso de divorcio a cada cuál le toca la mitad de lo que hayan hecho mientras estuvieron unidos. Pero eso muchas veces resulta injusto porque por lo regular, siempre uno hace más que otro, o lo hace todo; al separarse, el que hace todo el patrimonio debe dar la mitad al que no hizo nada y entonces hay uno que ganó sin trabajar. Parece justo; pero créame que en la práctica muchas veces no lo es, y menos cuando hay uno que se siente ofendido y pretende ensañarse contra el otro para sacarle, no la mitad, sino todo cuanto pueda. ¿Y qué es lo que propongo? Pues muy sencillo: Deberíamos tener la figura jurídica del Contrato Prenupcial.

 

Muchos abogados considerarán que acabo de decir una estupidez, puesto que el código civil sí establece algo que se llama "Capitulaciones Matrimoniales"; pero Yo voy más allá, porque lo que propongo es que en este contrato, ambos renuncien a los bienes de su cónyuge y así a la hora del divorcio no habría problema alguno. Lo de Ella de Ella y lo de Él de Él. Pero otra vez me brincará algún puritano del derecho y me dirá: "Para eso existe el régimen de Separación de Bienes"; y sí, otra vez les doy la razón en parte; y digo que solo en parte, porque incluso en el régimen de Separación de Bienes, el cónyuge que sí trabajó debe compensar al otro con hasta un cuarenta porciento si se dedicó al hogar, al mantenimiento de los hijos o invirtió sus propios ingresos para tal fin. Una compensación totalmente injusta, porque el que se casa ya sabe a lo que va. Yo a mi esposa siempre le dije que me gustaba mandar, que si nos casábamos sería Ella la encargada del hogar y nunca trabajaría; de modo que sabía a dónde iba cuando firmó. Pero con esto de los derechos de todos y para todos, se han aprobado aberraciones jurídicas como esta que les comento de la compensación.

 

Voy a despedirme con una reflexión que quiero que los jóvenes, y los no tan jóvenes que piensan casarse recuerden bien: Dicen que "el matrimonio se celebra en el cielo"; pero Yo les aclaro que aunque así sea, el divorcio se resuelve en los tribunales; donde Dios normalmente prefiere no meter las manos. Con el Contrato Prenupcial que propongo nos quitaríamos de muchos problemas a la hora de la partición de bienes. Échele coco y ahí me comenta lo que piensa al respecto. WhatsApp: +52 322 191 10 89.