lunes, 13 de julio de 2020

CATECISMO DE UN HOMBRE LIBRE

Amables lectores, todavía no respeto la cuarentena en la que estamos y el Gobernador ya está pensando en otra. Aprovechando, me puse a revisar algunas preguntas que se me hacen respecto al Covid y quise compartirles las respuestas que he dado a los asustados que me las hacen. Léalas y dígame si también piensa como Yo.

 

Pregunta: "¿Por qué no cree en la existencia del Covid?"

Respuesta: Creo en su existencia; lo que no creo es que su mortalidad sea tan alta como nos quieren hacer creer y sé que al pensar así, también me arriesgo a estar equivocado; pero es un riesgo que he decidido tomar a costa de mi propia salud. ¿Por qué? Pues porque así de grandes y bien puestos los tengo. Porque creo que no podemos andar escondiéndonos de algo que de todas formas entra a nuestra casa, y para prueba, la Organización Mundial de la Salud ya reconoció que el virus se contagia por el aire y esto viene a ser confirmado con la gente que, muy a pesar de su encierro, ha enfermado y hasta ha muerto. De modo que si usted no sale de casa, el aire (y por tanto el virus) sí entra en su casa y si no se ha enfermado, es nomás porque no le va a dar. Ya puede salir.

P. "¿No le parece una irresponsabilidad decir eso cuando tiene tantos lectores en Vallarta?"

R. Irresponsabilidad es tener al pueblo muerto de hambre y todavía quererlo multar por salir a buscarse la vida. Irresponsabilidad es espantar a la gente sabiendo que la sugestión tiene el poder de enfermar y de matar. Irresponsabilidad la del demagogo, miserable y ambicioso Gobernador de Jalisco, que habiéndose creído el canto de las sirenas, vive convencido de que puede ser Presidente de la República nomás porque los medios nacionales, pagados por cierto con nuestros impuestos, lo ubican entre quienes mejor han sabido manejar el asunto de la pandemia. Irresponsables los periodistas y dizque activistas maricones que añaden todo el terror que pueden a sus publicaciones. Esas sí son irresponsabilidades y no lo que Yo hago.

P. "Yo lo he visto con tapabocas en los bancos y el transporte público. ¿Por qué predica entonces que no hay que usarlo?"

R. Porque en el caso de los bancos no me dejan entrar si no me lo pongo, y porque en cuanto a los choferes de uber, taxi o incluso camiones, no quiero que sean multados por berrinche de los gobernantes. Mientras estoy en la unidad lo llevo puesto y no me cubro nunca la nariz porque siento que me ahogo; pero no bien piso el último escalón al bajar cuando ya me lo quité. Por la calle suelo andar sin tapabocas y como si nada. Los bosales son para los perros o los bueyes y Yo soy un hombre libre.

P. "¿Y cree usted que los vallartenses vemos con buenos ojos lo que hace?"

R. Véalo como mejor le parezca; pero creo que no estoy tan loco. Hace un par de semanas, al entrar a un restaurante, me dijeron: "Por favor póngase el tapabocas nomás en lo que pasa por la cámara; después se lo quita si quiere". Eso me demuestra que los vallartenses, al igual que Yo, consideran una soberana estupidez lo del tapabocas y lo del encierro, y hacen lo mismo que Yo. Habrá uno que otro asustado que me juzgue; pero un hombre como Yo debe ser juzgado y aplaudido para que haya equilibrio.

P. "¿Qué quiere demostrar con su actitud?"

R. Nada. Yo soy quien quiero ser y no tengo nada que demostrarle a nadie. Si salgo y desobedezco las absurdas disposiciones del Gobierno respecto al Covid, es porque contra el virus Yo no puedo hacer nada, pero contra el hambre sí. Que haya pan en mi casa es mi obligación y jamás nadie ha escuchado o leído que Yo me queje como sí lo hacen los asustados; que predican y predican que hay que escondernos como ratas, pero lloran y lloran porque no generan dinero y los ahorritos, para quienes los tienen, ya se están agotando. ¿Por qué no se arriesgan? ¿Por qué no dejan de contar muertos día y noche y salen a partirse la madre por sus familias en vez de andar mariconeando?

P. "¿Qué le diría a quienes no están de acuerdo con su forma de pensar?"

R. El árbol se conoce por los frutos que da, y sin intenciones de ofender a nadie, debo decir que mientras todos se dedican a contar muertos por la mañana y por la tarde, Yo sigo recibiendo gente en mi casa y cobrando por mis orientaciones. Así que no creo que haya algo que decir.

P. "Por último: ¿Qué le hace asegurar que usted no va a contagiarse?"

R. Nada; simplemente he decidido que no sucederá y punto. ¡Ya me conoce! Se me mete algo en la cabeza y no hay quién me lo quite.

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miércoles, 8 de julio de 2020

LA ANIMALISTA QUE COMÍA GOMITAS

Reconozco que es importante que haya organizaciones civiles para prevenir el maltrato animal; sin embargo, casi todos los autodenominados "animalistas" en Puerto Vallarta, resultan ser una caterva de ignorantes. ¿Y por qué lo digo?

 

Ayer sostenía un debate con una amiga que me decía: "Debería remorderte la consciencia comer tanta carne, sabiendo que son animalitos inofensivos que mueren de la forma más cruel y despiadada". Me narró también las formas "tan horribles" en las que en los rastros "asesinan" a los "pobres animales" y Yo la verdad no paraba de reírme. ¿Por qué? No crea que por irrespetuoso. No estoy a favor de que los animales sean maltratados, pero sí me gustaría que esta gente supiera la causa que adopta y no anduviera faroleando con que protege a los animales sin conocimiento y sin cuidar de sus actos. Personalmente creo que la mayoría de los que se hacen llamar animalistas en Vallarta, adoptó la causa para llenar un vacío en su vida, y cree que nomás es tomar la bandera, protestar por los cohetes en las fiestas patrias o porque nadie les adopta a sus perritos, y listo; pero ser animalista es mucho más que eso, y así se lo expliqué. Le dije que me reía porque mientras hablaba, se estaba comiendo una bolsa de gomitas conocidas como Panditas (y me llegaba el tufo) que son elaboradas con grenetina; y la grenetina es ingrediente que en un 90% es colágeno, proteína que se encuentra en piel y huesos.

 

¡Así es amable lector! A mí me gustan mucho las gomitas, pero esto que le cuento es cierto. Cuando vuelva a comerse unas acuérdese: Las gomitas se hacen con huesos y piel no curtida de animales vacunos. A estos residuos se les quita la grasa y se les tritura en un período máximo de 24 horas después de que el animal muere. Posteriormente, se lavan con ácido los cueros y lo que sale de la trituración llamado oseína, para luego mezclarlos con cal durante 10 minutos. Por último, la mezcla se deja enfriar y solidificar. Imagino que lo que sigue es darles forma, endulzarlas y… ¡Listo! Ya tiene usted unas deliciosas gomitas, hechas con huesos de animales. ¡Qué rico! ¿No?

 

Bueno, pues intenté iluminar a esta mujer pero la verdad, no pude hacerle entender que comer animales en todas sus formas y presentaciones es parte de la cadena alimenticia; que un grandísimo animal como el Hombre los quiera proteger, es una actitud antinatural porque para ser muertos y comidos nacieron. Incluso el que quiere evitarlo lo hace y para prueba, usted y Yo nos comemos los huesos de ellos en forma de gomitas, o también nos comemos la grasa de las ratas en las frituras. ¿Quién se ha muerto de eso? Nadie; pero mi amiga seguramente sigue traumada. Espero tenga un buen psicólogo. ¿Pa qué me hacen hablar? Mejor voy por un kilo de panditas. ¿Gusta?

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lunes, 6 de julio de 2020

TESTIGOS DE JEHOVÁ ACOSAN VÍA TELEFÓNICA

Amable lector, Yo he vivido la molesta experiencia de estar en mi casa un domingo a las ocho de la mañana descansando, y que de pronto los tercos y fanáticos Testigos de Jehová me toquen la puerta como si fueran de la Policía Investigadora para que al abrir me digan que vienen a traerme "buenas noticias", las cuales casi siempre son que el mundo se va a acabar, que Jehová restaurará la tierra o cosas por el estilo. Aunque me sacan de quicio, yo siempre intento ser lo más educado posible; pero… ¿Se imagina usted que ahora le hagan lo mismo por teléfono?

 

El pasado viernes, recibí una llamada de quien se identificó como miembro de dicha iglesia, aunque no dio nunca su nombre de pila. Ya iba a comenzar con su perorata sobre la pandemia, y de cómo Jehová no tenía culpa alguna de ella, cuando le dije secamente: "No quiero nada con el caprichoso y pasionario Jehová de ustedes". Luego añadí en tono de reclamo: "¿De dónde le vino la idea de llamarme?" Se quedó callada por algunos segundos para luego responder: "Como ya no podemos salir a la calle, tomamos al azar del directorio los números telefónicos y llamamos a la gente. Pero dígame: ¿Por qué no quiere nada con Jehová? ¿Es culpa de alguno de nuestros hermanos?" Yo siempre he destacado la educación con la que la mayoría de ellos se conduce, pero también me he reído de la forma en que se me ponen de pechito para pegarles cuando considero la ocasión; y como me pareció que debía decirlo, lo dije: "El problema es con el Jehová de ustedes; es, como dije, caprichoso y pasionario. Para que un dios pueda ser mi Dios, este debe ser superior y no igual a mí; así que le voy a pedir que no vuelva a llamar". Me dijo que estaba bien, pero añadió: "Solo que es probable que otro de nuestros hermanos vuelva a llamarle porque como le dije, tomamos los números del directorio y no guardamos registros". Eso fue lo que me brincó. ¿Por qué?

 

Cuando Yo respondo una llamada, es porque espero algún mensaje importante o por lo menos, que el que me llama sea alguien importante para mí. Respeto a los Testigos de Jehová como respeto a los creyentes de cualquier religión; pero para mí el dios de la iglesia no es importante y la llamada de sus emisarios cuando quieren predicar tampoco. Ese afán que tienen algunas sectas como la de los Testigos de querernos meter a su dios por donde nos quepa, sí que me enoja. La iglesia católica ha cometido millones de barbaridades, pero algo tengo que aplaudirle: No intenta convencer a nadie de su fe. Si Yo no voy a su iglesia ellos no vienen a mi casa; muchos de ellos me condenan por lo que escribo, pero no vienen a mi casa a quererme convencer de arrodillarme ante la virgen. Los Testigos, y otras sectas como la de los cristianos, no solo lo intentan; sino que, si uno no accede, entonces se irá al infierno o como en el caso de los Testigos, no gozaremos de la tierra nueva. Por mí quédense con ella, porque al cabo ya les dije que Yo me voy al infierno. Lo que sí es urgente es que alguien les pare el carro a estos fanáticos que, no conforme con ocasionar molestias a la gente en la calle o en la puerta de la casa, ahora nos llaman por teléfono como si de cosa importante se tratara.

 

En cuanto a mí, y sé que esto no es políticamente correcto, pero Señores Testigos de Jehová, cristianos y miembros de más religiones tercas y fanáticas, no vengan a joder al prójimo. No les he pedido ninguna salvación para mi alma; tampoco he solicitado la amistad de Dios como para que vengan a ofrecérmela; si se trata de joder, vayan a joder a su mamá, por no decírselos en mexicano puro. ¿Qué les diría usted amable lector? Espero sus comentarios.

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miércoles, 1 de julio de 2020

MENTALIDAD DE POBRES

La actitud del mexicano es tonta y contradictoria. Vive quejándose de su pobreza, pero desde que somos niños nos enseñan a través de dichos como: "Soy pobre pero honrado"; "mejor es tener amigos que dinero"; "el dinero no es la vida". Cito estos por mencionar algunos, pero la vergonzosa, mediocre y maldita idiosincrasia mexicana tiene más. Hablemos y analicemos los que ya he enunciado.

 

En cuanto al primero, "soy pobre pero honrado", implica que el rico es un ladrón mientras que el pobre es una blanca paloma; pero la verdad, y usted lo sabe, es que hay ladrones en ambos lados. ¿O usted ha visto que los rateros de casa habitación en las colonias populares vengan de etiqueta? ¿O que los carteristas vengan en carros del año? Sin embargo, este dicho es tan popular en las familias pobres y de clase media, que ya es una verdad para todos ellos que el rico amasa su fortuna robando, matando o secuestrando. ¿Cuáles son las expresiones del pueblo cuando un vecino trae carro nuevo? "Esto de robar en el Gobierno sí deja". "Ya ha de andar vendiendo droga y por eso puede comprárselo". "Sabe Dios en qué líos ande metido". Pero nunca, jamás de los jamases, la gente va a reconocer los méritos del que tiene porque como decía cierta persona: "La gente puede perdonarte todos tus defectos, pero el éxito nunca te lo perdonará nadie". ¡Los ciegos vallartenses a los que tanto defiendo lo han dicho de mí! Dicen que tengo buena casa porque robé bien los tres trienios que estuve trabajando en la presidencia. Esto lo dicen sobre todo los chicleros. Lo único que les puedo decir es que de un hombre como Yo deben decirse mil cosas para que el mito y la verdad engrandezcan la leyenda. Síganla haciendo crecer. Nos vemos en la vejez.

 

En cuanto al segundo, "mejor es tener amigos que dinero", o su variante "mejor es tener amor que dinero", implica que el que tiene dinero no tiene amigos ni es amado por nadie, que es lo que los dramas telenovelescos (y los de radio que son peores) le han enseñado al mexicano; pero el rico tiene amigos y tiene amores porque son seres humanos como el pobre y porque sin ellos nadie funciona. Cierto que tener dinero también nos puede acarrear amistades falsas, pero otra vez, amistades falsas también hay del lado de los pobres. ¿O a usted que vive en colonia popular (como Yo) no le han hecho sus amigos alguna mala pasada? ¡Claro que se la han hecho! Eso sucede en todas partes. Por eso es que, personalmente, siempre he pensado y enseñado que no tengo por qué escoger entre dinero y amigos o dinero y amor. En todo caso, mejor es tener los dos. ¡Piénselo! ¿Quién dijo que había que escoger? ¿Dónde y por quién está establecido?

 

En cuanto al tercero, "el dinero no es la vida", si bien eso es cierto, el dinero sí se requiere para una vida de calidad y aléguenme lo que quieran; pero cuando uno se enferma, solo con dinero puede comprar las medicinas. Pero el mexicano es chistoso, porque mientras vive soñando con conocer otros lugares del mundo, rechaza la herramienta que le puede dar esos viajes y lujos que tanto sueña. Luego se queja de que el rico, el que sí le tiene afecto al dinero, tenga para todo eso y más. ¿Y qué tal cuando tenemos hambre? ¿Acaso nos darán comida a cambio de nuestros buenos deseos, nuestras bendiciones, ética o buena voluntad? ¡Claro que no! Para todo eso se requiere dinero y más dinero, por lo que deberían enseñarnos a crearlo en vez de hacer todo lo contrario.

 

Hoy en día, México tiene un Presidente que predica que el rico es el malo y el pobre es el bueno, y asegura que la gente no debe tener lujos, sino que lo superfluo de nuestros gastos debe ser para el pobre. Con todo respeto, la pobreza no es mi culpa ni tengo por qué cargar con ella. Si tengo para carne no voy a comer frijoles, y si tengo para carro o para andar en Uber, no voy a andar en camión nomás porque el Presidente tiene mentalidad de pobre como casi toda la mexicanada. Nunca voy a renegar de mi situación, pero si puedo cambiarla lo haré. Ese es el punto.

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martes, 23 de junio de 2020

POR FAVOR... ¡NO SUCCIONEN!

Conocí a un maestro de piano que era regiomontano, y que al enseñar a sus discípulos, les advertía que no tocaran nunca en un restaurante la canción My Heart Will Go on; misma que formó parte de la banda sonora de la película Titanic. Lo anterior porque, según Él, dicha canción podría producir en los comensales tristeza al recordar las escenas del hundimiento del barco. No me sorprendí porque sé bien que los caballeritos lindos criados en el norte son así; pero sí Me desternillé de risa con tal mariconada. Lo que nunca pensé es que fuera Yo a escuchar algo parecido en Vallarta.

 

Contexto

 

Ayer, mientras leía este diario y me tomaba un café de olla, me encontré con lo que reportaba el compañero Adolfo Torres. Se lo reproduzco tal como apareció para que entienda lo que sigue: "Dueños de embarcaciones turísticas pudieron desde hace una semana volver a prestar el servicio de paseos por la bahía, siempre y cuando cumplan una serie de requisitos, entre ellos las de no poder llevar más del 50% del cupo; así como que la tripulación no haga bromas acerca del Covid-19. Lo anterior con el fin de que no se generen juicios de valor y no apostar a la desinformación acerca de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 y de la enfermedad del Covid-19, entre los diferentes paseantes". A ver…

 

Mucha gente se enoja cuando digo que estamos formando una generación de maricones hijos de mami; pero basta con leer estas estupideces para confirmarlo. Los mexicanos, sea esto bueno o malo, nos burlamos de todo. De la muerte, de nuestros gobernantes, de la sociedad misma… ¿Cómo es que un chiste sobre el Coronavirus va a contribuir a la desinformación? ¿Acaso no recuerdan que el mexicano se ríe de todo? ¡Así somos! En 1985, después del terremoto que devastó a la Ciudad de México, hasta un libro de chistes sacamos sobre el tema. En los terremotos más recientes, mientras los rescatistas sacaban muertos, podíamos leer en las redes sociales chistes como este: "cuídense mucho que un temblor es como una vieja divorciada; se va y te deja sin casa, sin auto y sin calzones". O como este otro: "¡No se asusten! Estamos moviendo a México". Este último en alusión a lo que decía Peña Nieto en todos sus spots publicitarios. Ahora bien, no es que el paisano quiera burlarse; es que nosotros así sacamos la tristeza o así la toreamos, y esto no es de ahorita. Desde siempre, por poner un ejemplo que todos hemos vivido, en los velorios se cuentan chistes y se bebe tequila. ¿Querrá eso decir que nadie quería al muerto?

 

Otra cosa a tomar en cuenta es que  si entre personas ciegas bromeamos sobre nuestra ceguera y también lo hacen algunos comediantes, si entre abogados nos contamos chistes que nos ridiculizan o nos pintan de corruptos, si ni los ancianos, los jotos, las mujeres, los niños, los curas, monjas  y los borrachos se escapan, y si nuestra forma de ser es conocida y reconocida por eso, porque nos reímos hasta de nosotros mismos… ¿Cómo es que ahora vienen estos asustados doble moralistas a decirnos que no se debe bromear sobre el Coronavirus en los paseos en barco, que dizque porque contribuye a la desinformación sobre el mismo? Ya ni la chiflan.

 

Y luego dice el Gobernador que el pendejo es uno. Les iba a decir que no mamaran, pero luego mi mamá me regaña por grosero; así que mejor se los digo con palabras finas: Por favor… ¡No succionen!

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miércoles, 17 de junio de 2020

LAS DÉBILES MENTES DE LOS TONTOS

Es lamentable que por miedo (y por idiotas) la gente agreda al personal médico y definitivamente, los responsables tienen que pagar por sus delitos; pero es más lamentable aún que dichas agresiones sean promovidas (con saña y a adrede) por la misma Secretaría de Salud federal y sus homólogas en cada estado. Permítame explicarle por qué hago tal señalamiento, contándole una anécdota de la vida real:

 

El 30 de octubre de 1938, un joven actor de nombre Orson Welles llevó al radio una representación de La Guerra De Los Mundos, del escritor H. G. Wells. Presentó la radionovela a modo de noticiero, de modo que toda la gente que lo escuchó a través de la CBS en Nueva York, creyó que de veras los marcianos habían invadido la tierra, tal como lo narra el libro. Esto, muy a pesar de que tanto en la introducción como a media radionovela los locutores advertían que se trataba de la adaptación del libro. Pero incluso los que oyeron que solo era una representación radial, no lo procesaron. El miedo se había apoderado de ellos y lo demás, ya usted se lo imagina. Todos pensaron que se trataba de una emisión real de noticias, lo cual provocó el pánico en las calles de Nueva York y Nueva Jersey (donde supuestamente se habrían originado los informes). La comisaría de policía y las redacciones de noticias estaban bloqueadas por las llamadas de oyentes aterrorizados y desesperados que intentaban protegerse de los ficticios ataques con gas de los marcianos. Al día siguiente saltaron protestas exigiendo responsabilidades, la cabeza de Orson Welles y una explicación, de modo que el propio Orson Welles pidió perdón por la broma de Halloween, considerada una burla por los oyentes. ¿Qué tiene todo esto que ver con lo que sucede ahora? Le explico:

 

Vivimos, como he dicho siempre, en una sociedad de doble moral que se asusta del muerto y se abraza de la mortaja. Una sociedad que primero alebresta locos e idiotas, y luego se queja de cómo estos locos e idiotas reaccionan. Desde que comenzó la dizque pandemia pedorra, la Secretaría de Salud y sus homólogas de cada estado se han dedicado a informar a los medios de las supuestas muertes que a causa de esta han venido aconteciendo, espantando al pueblo con que la muerte se les va a meter a su casa y se llevará a sus hijos y padres. El bombardeo de los medios y periodistas miedosos ha sido tal, que hay gente verdaderamente enferma y enloquecida que nomás despierta para revisar cuántos muertos van, o para buscar en internet por qué sí es muy posible que se contagien y cómo pueden protegerse. Gente que ya no puede ver salir a nadie a gusto, porque ya están, más que advirtiendo, sermoneando a medio mundo; culpándonos de que por nosotros es que la mentira de la pandemia ha matado gente y disfrazando sus deseos de que la enfermedad nos fulmine por tercos con un: "Ojalá tu familia te dure mucho".

 

El punto es que han sugestionado tanto a la gente, que está sucediendo lo mismo que en 1938, solo que más duro y prolongado. Aquella era una representación y desde siempre se dijo; esta también lo es, pero a diferencia de la de 1938, aquí sí se pretende mantener a raya a la gente con el cuento. Hoy en día, gracias al bombardeo que la Secretaría de Salud nos receta cada mañana, muchos de esos locos enfermos tienen miedo de ser contagiados y por eso reaccionan agrediendo médicos y enfermeras, quemando hospitales y ambulancias y hasta corriendo a los vecinos que son sospechosos de portar el tan cacareado virus. Yo no los justifico; si cometen esa clase de delitos deben pagarlo; sin embargo, hay que pensar un poco en lo que ha originado todo este desmadre y sin duda alguna, ha sido la sobre carga de información en las débiles mentes de los tontos. Niéguemelo.

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jueves, 11 de junio de 2020

¡EL BASTONAZO SE AMPARA!

Para lo que quiero comentarle, amable lector, necesito primero darle un breve dato histórico. El 7 de febrero de 1847, el Diputado Local de San Luis Potosí, José Ponciano Arriaga (nombrecitos que antes le ponían a la gente), quien también fue padre de la Constitución de 1857, tuvo el desatino (lo cuál se entiende en aquel tiempo por ser México un país bastante joven que buscaba despegar) de promover una iniciativa llamada Ley de Procuraduría de Pobres. Ya le explicaré más adelante por qué lo considero un desatino, pero por lo pronto sepa usted que este es el antecedente lejano de lo que hoy conocemos como la Defensoría de Oficio, de la Procuraduría Social y en cierto modo, también de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México. Esto viene a colación porque de ahí, de la historia y el oportunismo político, fue que doña Rosario Piedra Ibarra, Presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, propuso transformar a la CNDH en una "Procuraduría de Pobres". Vamos, si me lo permite, a analizar esta absurda propuesta:

 

La justicia, amable lector, es dar a cada quién lo que merezca y merecer, aunque me brinquen los chairos, no implica tener dinero o no tenerlo. Como ejemplo, llevada esta definición al ámbito de los derechos humanos, diríamos que justicia es dar al gobernante que los viola su castigo y corrección, y al ciudadano al que le fueron violados tales derechos, la debida restitución y respeto que merece, pertenezca a la clase social que sea. Si la Comisión Nacional de Derechos Humanos (que de todas formas no sirve pa nada) se convirtiera en una Procuraduría de Pobres, cuando usted padezca las tropelías de un gobernante y acuda a dicha procuraduría, lo primero que le dirán es: "Déjenos hacerle un estudio socioeconómico para ver si podemos defenderlo o no, porque recuerde que esta es una Procuraduría de Pobres". Luego de hacerle tal estudio, le dirán: "Hemos determinado que en efecto, sí le fueron violados sus derechos; pero no vamos a ayudarle porque su estudio nos arroja que tiene una buena casa, gana bien y no es pobre. Por tanto, esta procuraduría lo dejará a su suerte. Arrégleselas como pueda maldito imperialista". Sin fanatismos tontos le pregunto: ¿En verdad a usted le gustaría que eso pasara en México? A mí no.

 

Amable lector, me considero un mexicano inteligente y consciente y como tal, lo que deseo no es la justicia para el pobre. Por supuesto que tampoco me gusta que al pobre lo hagan menos en los tribunales o cualquier institución de Gobierno, pero eso no implica favorecer al que menos tiene haciéndole más "merecedor" de justicia que a los demás. Entonces, lejos de desear un país en el que se le haga justicia al pobre, deseo uno en el que se le haga justicia a todos; ricos, pobres, hombres y mujeres con discapacidad y sin ella, negros, blancos, indígenas, mestizos o de descendencia europea. ¡Justicia para todos y punto! De modo que quiero hacer del conocimiento público que si tal atrocidad prospera, si esa aberración jurídica llega a ser una realidad en mi México, pienso ampararme contra la decisión y no es por llevarle la contraria al Gobierno Federal, sino porque desde el momento que se plantea convertir la Comisión Nacional de Derechos Humanos en una "Procuraduría de, o Para Pobres", se viola el principio de igualdad contenido en el párrafo primero del Artículo 1º constitucional, que a la letra dice: "En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece." Todo eso sin contar con lo que los mismos tratados citados por la Constitución dicen al respecto.

 

Lo dijo en el marco del treinta aniversario de la CNDH y se entiende que tal vez quería sus cinco minutos de fama; aunque no creo que la propuesta que doña Rosario hizo avance mucho, si avanza ya estoy listo para desenvainar el bastón. ¿O usted qué opina? Hágame llegar su opinión a los siguientes medios de contacto:

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