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jueves, 31 de octubre de 2013

¿ES LA PRISIÓN VITALICIA UNA SOLUCIÓN?

POR: OMAR ARCE

 

Actualmente, la pena máxima para el que comete un delito en JALISCO, es de 50 años de cárcel, lo cuál, para ser sinceros, ya ni asusta a los criminales. Lo menciono porque el mes pasado, nuestro GOBERNADOR, el MAESTRO JORGE ARISTÓTELES SANDOVAL, envió una iniciativa al CONGRESO DEL ESTADO en la que se propone la "PRISIÓN VITALICIA"; o lo que es lo mismo, la CADENA PERPETUA para quienes cometen los delitos de HOMICIDIO CALIFICADO, PARRICIDIO y FEMINICIDIO. ¿Por qué es bueno esto? ¿Por qué es malo? Vamos platicando:

 

De entrada, es importante reconocer que nuestro GOBERNADOR es un político con mucha sensibilidad social. La prueba está en que el problema de la delincuencia lo tiene pensando, y de algún modo, también intentando combatirlo. Eso es muy bueno. Ahora bien, eh aquí mis aportaciones por si algún DIPUTADO de los que discuten esta iniciativa en comisiones, allá en el CONGRESO DE JALISCO,  quiere tomarlas en cuenta:

 

Las penas para los delincuentes deben cumplir dos funciones: 1. Castigar al que comete un delito, y 2: Evitar que otros sigan cometiéndolos. En el caso de la iniciativa presentada por el GOBERNADOR, se cumpliría con la primera porque, definitivamente, ser privado de la libertad de por vida es un castigo. Pero aquí tenemos otro problema: MÉXICO no sabe utilizar la mano de obra que tiene en sus presos. Los tiene de holgazanes viviendo sin hacer nada, y comiendo tres veces al día. Bien o mal, pero tienen garantizado el alimento sin hacer nada. Con la PRISIÓN VITALICIA tendríamos un nuevo problema en cuanto al erario porque, actualmente, cada preso le cuesta al gobierno alrededor de doscientos pesos por día, lo cuál representa un gasto muy fuerte para los jaliscienses. Nomás en una semana, ese preso se gasta mil cuatrocientos pesos, lo cuál casi equivale al salario mínimo que gana el obrero cada quince días. No sé si usted ha medido bien esto pero estaríamos hablando de alrededor de cinco mil seiscientos pesos al mes, nomás de un solo preso. ¡Imagínese tener qué mantenerlo toda la vida encerrado!

 

Todo esto, sin contar con que nuestro DERECHO PENAL está podrido. ¿Cuántos están presos sin haber hecho nada que lo amerite? ¿A cuántos se les fabricaron pruebas durante la AVERIGUACIÓN PREVIA realizada por el MINISTERIO PÚBLICO? ¿Cuántos son chivos expiatorios utilizados por el gobierno para calmar a una sociedad enardecida ante la comisión de un delito? Y finalmente: ¿Cuántos criminales andan en la calle, riéndose de la pena de cincuenta años, que es la que ahora tenemos? Señores, en todo esto, y en mucho más hay qué pensar antes de intentar una reforma a nuestro CÓDIGO PENAL vigente. Porque decía Yo que la segunda función de las penas para los delincuentes, es evitar que otros las sigan cometiendo; pero está plenamente comprobado que ni la PENA DE MUERTE ha podido lograr eso. Échele un ojo a los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA y verá. ¿O no es cierto que los gringos, por más santurrones y civilizados que se llamen, no han podido acabar con la delincuencia en su país?

 

Como dije en otro de mis comentarios: Para mí, acabar con la delincuencia es un proceso de muy largo plazo pero que, sin embargo, se puede llegar a realizar si las autoridades se ponen las pilas. Y lo que hay qué hacer, según creo, es esto: Delincuente comprobado que la justicia agarre, delincuente al que se le confine a las ISLAS MARÍAS como antes, solo que ahora con un sistema distinto. Allá, al delincuente se le permitiría llevar a su familia y se le enseñaría un oficio mediante el cuál, ganaría dinero para hacer una caja de ahorros. Así, al cumplir su condena, regresaría a la sociedad con un capital que le permitiría volver a empezar, pero ya regenerado. Reflexiónenlo y propongan.



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