miércoles, 17 de agosto de 2011

LOS CINCO LENGUAJES DEL AMOR

Sea que se trate de amor de los padres hacia los hijos, de un hermano hacia otro, de nuestra pareja para con nosotros o viceversa, o simplemente de los amigos para con los amigos, el amor tiene diferentes lenguajes. Son diferentes formas de expresar lo que sentimos por aquella persona especial y, cada uno de nosotros, se expresa con uno de ellos. El problema surge cuando, hablando diferentes lenguajes, no logramos entendernos.

Suponga usted que llega a JAPÓN sin saber hablar japonés. ¿Cree usted que si pide algo de comer en español los japoneses le harán caso o lo entenderán? Pues lo mismo sucede en cuestión de amor. Los lenguajes, o formas de expresar amor son cinco y es preciso conocerlos para poder entender a quienes nos rodean. Por ello, intentaré en pocas líneas darle a conocer cada uno de estos lenguajes, de la manera más sencilla:

1.- PALABRAS DE AFIRMACIÓN
Para muchos, este lenguaje es el más efectivo, no solo para sentirse amados, sino para demostrar su amor. Las palabras de afirmación, pueden ser en la pareja un “te amo”, un: ¡Qué rica te quedó la comida mi amor! O un “qué bonita te ves”. En los hijos, un: “Qué bien lo hiciste”. O un: “No esperaba menos de ti”, pueden elevar su autoestima a los cielos. Pero en cambio, un “te odio”, un “qué fea te ves”, o un: “¡Por qué no eres como tu hermano!” Pueden llegar a destruir el corazón de una persona. El que habla el lenguaje de las palabras de afirmación, debe ser elogiado en todo cuanto hace (si está bien) ya que, de no hacerse, sentirá que no se le ama.

2.- TIEMPO DE CALIDAD
También hay quien habla este segundo lenguaje en nuestra lista. Estos no quieren palabras de aliento ni elogios, solo quieren ser atendidos con los cinco sentidos. A estos les gusta que, cuando se está comiendo en familia, se apague el televisor. Cuando hablan, les gusta ser escuchados pero además, también piden que se les mire a los ojos. Supongamos que su pareja le platica algo que le pasó en el trabajo durante el día. Supongamos que, usted, está escuchando pero al mismo tiempo está leyendo este blog. Pues bien, si su pareja es de los o las que habla el lenguaje de tiempo de calidad, sentirá frustración y desamor por no ser atendido. Sucede también con los hijos. Realmente nos hemos equivocado cuando pretextamos falta de tiempo para estar con nuestros niños, pues ellos, no exigen cantidad sino calidad. Muchas veces, los niños se sienten felices tan solo porque papá está en casa, aunque solo sea para jugar con ellos un rato. Tiempo de calidad, significa estar enteramente ahí, cuando los nuestros nos requieren.

3.- LOS REGALOS
Este es otro muy común. Seguramente usted ha escuchado casos en los que, los padres, se lamentan de que sus hijos hayan caído en las drogas o hayan dado un paso equivocado y dicen: “¡Pero por qué si Yo le daba todo! ¡Aquí no le faltaba nada!” Pues bien, esos son los padres que hablan este lenguaje. Desgraciadamente, y lo veremos más adelante, tal vez los hijos no hablaban con el lenguaje de regalos y lo que necesitaban era palabras de afirmación o tiempo de calidad. De ahí la importancia de conocer los cinco lenguajes del amor. Conocí a un joven que me dijo: “Yo quisiera poder decirle a mi mamá lo mucho que la quiero pero no me sale. En cambio, si le compro un buen regalo, así se lo digo todo”. En la pareja, el que habla este lenguaje regala mucho pero, además, para sentir que su compañero le ama requiere de regalos. Y la verdad no se necesita una fortuna. Estos son los típicos que, si reciben un chocolate de cinco centavos, su tanque de amor se les llena al tope porque su amor les regaló algo. Es, simplemente, ser detallistas con ellos.

4.- ACTOS DE SERVICIO
En lo personal, creo que este es el mío, o por lo menos el que hablo más. Para mí amar es dar. Demuestro mi amor cuando ayudo a mi amada a realizar lo que nunca ha podido realizar. Demuestro mi amor cuando, estando Ella cansada, prefiero que no se levante y ordeno una pizza para que comamos. También cuando, estando Ella enferma, anoto en mi agenda la hora en que debe tomar sus medicinas y se las subministro a tiempo. Lo que es más, Yo me siento amado cuando encuentro la comida lista y caliente para mí. También cuando afuera alguien me dice: “¡Oye qué bien te planchan la ropa! ¡Te ves bien!” O cuando se me pregunta qué es lo que me gustaría comer para hoy. No es que piense que mi pareja es una sirvienta. Es más bien que esos son actos de servicio por parte de Ella, que por lo menos a mí, me hacen sentir verdaderamente amado. Más cuando sé que muchas de esas son cosas que Yo puedo hacer, pero que Ella, prefiere hacerlas para agradarme.

5.- TOQUE FÍSICO
Los besos, las caricias, el tomarse de la mano, una palmadita en el hombro… Todo esto entra en este lenguaje. Seguramente se ha fijado, por poner un ejemplo, en aquellos hijos empalagosos que quieren ser besados y acariciados a cada paso que dan. Bien, pues esos niños, no es que sean afeminados en el caso de los varones o demasiado chiqueadas en el caso de las damitas. Es que su tanque del amor se llena así. ¡Es el lenguaje que ellos hablan! Es la forma en la que se sienten amados. Si usted golpea a uno de estos niños para reprenderlo, para Él, resulta fatal y mucho muy doloroso. Lo mismo pasa con la mujer que, siendo abrazadora y cariñosa y esperando del marido lo mismo, en vez de esto, sea golpeada y maltratada por Él. Son heridas que causan cicatrices difíciles de quitar.

En resumen, de ahí la importancia de conocer qué lenguaje habla nuestra pareja, pues el lenguaje que Él o Ella hablan, es el mismo con el que esperan que se les hable. Lo mismo sucede con los padres, hijos e incluso, sucede también con los amigos. A medida que nos conozcamos, nos iremos entendiendo y nuestras relaciones, serán mejores. Y realmente no he dicho nada sobre el tema, pues de cada uno de estos cinco lenguajes, hay mil ejemplos cotidianos que podríamos exponer. Sin embargo, creo que este artículo, nos da un panorama de lo que debemos comenzar a practicar. ¿Le gustaría? Pues bien, empiece por ver qué lenguaje hablan los suyos y hábleles igual.

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